El ancestral proverbio chino se adapta a nuestra visión de la base de la improvisación en la que la reacción a los estímulos son el foco del desarrollo de cada intervención artística.
Lo efímero y único de cada lugar, espacio y tiempo. La teoría del caos y el efecto mariposa vienen a explicar que algo tan complejo como el universo (un sistema caótico flexible) es impredecible. Así el material que se genera en una improvisación totalmente abierta es un viaje impredecible y dinámico que es capaz de producirla belleza efímera.
Este universo genera historias abiertas en las que el espectador, como parte activa de la obra, completa la lectura sus experiencias.
Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros para analizar su navegación y ofrecerle un servicio más personalizado acorde a sus intereses. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra Política de Cookies